Miguel Jerez: Grupos de Presión

Grupos de Presión.

Rafael del Águila es el coordinador del presente libro: ” Manual de ciencia política” teniendo como objetivo la introducción a la ciencia de la política y a sus principales problemas contemporáneos, incorporando los desarrollos teóricos y prácticos más recientes. Cada uno de los capítulos de este libro ha sido redactado por un especialista en la materia, elector tendrá ocasión de comprobar que cada uno de los capítulos posee un por fin propio permitiendo abordarlo individualmente. En esta ocasión nos enfocaremos al tema llamado ” grupos de presión” del autor Miguel Jerez.

El autor en su introducción nos habla que los grupos de presión tienen una historia que remonta más allá de los comienzos del siglo XIX. Sus inicios están ligados a los procesos de la industrialización como al reconocimiento del derecho de libre asociación y a la regulación por vía parlamentaria de las más diversas actividades económicas.

Los grupos de presión se difunden las ciencias sociales españoles a mediados de los años cincuenta, también se convierte en un lenguaje habitual de los medios de comunicación, de los medios académicos y también se les conoce como grupos de interés.

En el lenguaje de las ciencias sociales de la palabra grupo se puede entender fundamentalmente en dos sentidos: en una aceptación amplia un estaríamos hablando de cualquier conjunto humano un, voluntario o natural, situado entre el individuo en la sociedad global, entre el individuo y el estado, la clase social o el sindicato. Una aceptación más restringida también, entiende que los grupos de interés o grupos de presión no son sinónimos. Los grupos intereses buscaría proteger algo que les pertenece, ya sea a en ideología, en posesión o en compromiso social. Cuando un grupo de interés se convierte en un grupo de presión es cuando éste entra en la escena política, operando como actor político. Ante todo busca influir y promover sus ideas dentro del contexto económico y político determinado, incidiendo en el proceso de toma de decisiones mediante su actuación sobre los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. También directamente agua través de la opinión pública para intentar moldear la formulación de políticas públicas y condicionar su implementación.[1]

Los grupos de interés funcionan dentro del sistema social mientras que los grupos de presión funcionan dentro del sistema político como actores. Los grupos de presión no se proponen dominar al gobierno entero mediante el control de sus miembros, sino ejercer influencia sobre el mismo para que adopte una política favorable a los objetivos que defienden pues tirana son seguir. Los grupos de presión no pretenden reemplazar ellos mismos el grupo que está en el poder, aceptan al gobierno y a sus miembros como un hecho dado intentan influir en su política. En contrasentido con los partidos políticos los grupos de presión defienden intereses propios, mientras que los partidos políticos defienden intereses generales. Los partidos políticos son responsables políticamente del poder que puedan ejercer a cualquier nivel mientras que los grupos de presión no asumen en ningún caso la responsabilidad política que pudiera derivarse de sus acciones.

Existen diferentes tipologías de los grupos de presión: organizaciones de empresarios, sindicatos, grupos profesionales, grupos de promoción y asociaciones cívicas de iniciativa privada y asociaciones políticas. Aunque no existe un catálogo pues existe un sinfín de manifestaciones se puede decir que él, como, está mejor definido por los investigadores social y de las cuales los grupos de presión podrían agruparse bajó cinco grandes categorías:

1.- La persuasión, el suministro de información y el empleo de argumentos racionales para server a las élites gobernantes y funcionarios de presión, a través de contactos muchas veces amistosos, que las propuestas y demandas del grupo son justas, y que deben ser satisfechas;

2.- La amenaza o intimidación, que normalmente se emplearía una vez que el método anterior se mostrará ineficaz para que las autoridades se dieran a sus pretensiones.

3.- El dinero, cuando no da lugar a prácticas inequívocamente corruptas: incluiría desde la simple contribución a los gastos de campaña de un ciudadano de un partido al soborno de un político, un funcionario, etc.

4.- El sabotaje de la acción de gobierno, un que igualmente puede adoptar las formas más diversas: desde la mera negativa a colaborar con las autoridades.

5.-Otros medios de acción un, aunque no pretendan sabotear totalmente la acción del gobierno, si tienen gravedad suficiente como para condicionar su actuación, en una u otra medida. La huelga, como las movilizaciones de protesta son claros ejemplos.

Las tácticas o métodos de los grupos de presión van desde lo constitucional a lo institucional y de lo legal a lo ilegal.

Cuando los grupos de presión intentan dialogar con el legislativo sus tácticas son las siguientes: tratan de conseguir una representación directa en las cámaras mediante el apoyo a candidatos miembros del grupo que, una vez elegidos, defienda los intereses del mismo. Encargan a los miembros del parlamento que cuiden sus intereses mediante el lobbyng, ponencias, etc.

Las relaciones con la administración pública conceden una serie de prerrogativas a organizaciones que se dicen privadas e independientes de ella, entre los grupos se destacan a los sindicatos, agrupaciones de profesionistas, cámaras de comercio, entre otros.

Las relaciones sobre la opinión pública, están basadas para ejercer influencia a través de los medios de comunicación. Las relaciones que tienen los grupos de presión con diferentes actores en el sistema social y político son necesarias para poder afectar en la toma de decisiones. Los grupos de presión son necesarios en un sistema democrático, que representan los intereses ya sea de una mayoría o una minoría que como sabemos representan una voluntad que debe ser escuchada, dialogada y llegar a un acuerdo para un bien común. Sin embargo estos grupos de presión deben de pertenecer siempre al ámbito social se deben de manejar en coalición con los ciudadanos sino estaremos en manos de grupos que van a representar sus propios intereses y no la de una voluntad General como lo dicta la propia naturaleza democrática.

Referencias Bibliográficas:

Jerez Miguel, “Grupos de Presión” en Manual de Ciencia Política. Páginas 291-317



[1] Jerez Miguel, ” Grupos de Presión” en Manual de Ciencia Política. Pp. 295-297.