La libertad es orden

La libertad sin orden es anarquía y le quiero comentar el tema a mi lector, porque hoy que tengo la suerte de ocupar un espacio en el servicio público dentro de una institución que jurídicamente es autónoma y que pertenece al sector de la Secretaría General de Gobierno, en el que si bien es cierto se respeta esa autonomía, es muy delicado e importante que quien encabeza esa secretaría aunque se vaya a atender asuntos institucionales, entere al responsable de ese sector gubernamental de qué hacemos y a dónde vamos y sobre todo cuando el asunto a tratar es fuera del país.

Lo anterior lo digo en alusión a mi persona, porque la semana pasada al acudir a atender una convocatoria respecto a una asamblea americana de ciencias forenses con gastos cubiertos sin cargo al erario público, opté por atenderla sin dar el aviso adecuado y oportuno al responsable de dicho sector gubernamental, quien me buscó, me localizó y de una manera respetuosa y muy cortés me pidió que en esos casos, avisara de mi ausencia oportunamente, por lo que mi respuesta en los mismos términos fue el ofrecerle una disculpa, porque como ya lo expresé, la libertad sin orden es anarquía.

En mi función de Director General, aunque si bien es cierto tengo facultades para pedir la renuncia a cualquiera de los jefes, así como el propio Secretario General de Gobierno, a quien no le tiembla la mano para tomar decisiones, porque ha demostrado ser capaz de desempeñar el cargo que ostenta y que desde luego no deja de padecer la envidia de otros políticos que aspiran a un día a encumbrarse en tan honrosa responsabilidad, sin que parezca o sea alguna adulación que luego mi lector me dice ya claudicaste, al hacer estos comentarios en el desempeño de mi cargo en la presente administración, les he pedido principalmente a los jefes de área, que todas las salidas del edificio estén justificadas, que el uso de los vehículos debe ser para el servicio de la institución y no para uso personal, que son propiedad de todos los jaliscienses, que debemos darles buen uso y un trato adecuado para un mejor rendimiento, que en el trato interpersonal lo debemos hacer de una manera firme y seria, pero respetuosa y cortés y todos entregados, porque estamos detectando a todos aquellos que dicen estar de guardia, pero que entran y salen por tiempos prolongados sin ninguna justificación y que tal y como lo dijo el secretario: así como soy de caballeroso, también sé dar golpes de estado.

Como ya lo manifesté, hay que saber sostener las decisiones tomadas para que aquello que tiene que funcionar en las condiciones más eficientes, se realice dentro de ese marco de la libertad ordenada, como debe ser el servicio público y creo que aquí, la libertad más benigna y sana es darle todo el tiempo necesario al servicio que tenemos encomendado para llegar a ser unos servidores públicos satisfechos del deber cumplido, pues más vale la satisfacción personal por hacerlo así, que la adulación falsa y lisonjera que solo engrandece nuestra vanidad y soberbia.

Aprovecho para recordarles a todos mis compañeros, que acudamos con todo a nuestro trabajo, hacerlo bien y para el bien de la institución y de nuestra comunidad.

Mtro. Luis Octavio Cotero Bernal
locb15@hotmail.com

Discurso Público

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