La justicia de la madre patria

Qué pena debemos de sentir el Foro Nacional de Abogados cuando vemos que en otras latitudes las autoridades judiciales que si bien con sus patriotas no lo hacen, con los nuestros sí, como ahora sucede con uno de los pillos públicos más reconocidos como el caso de Moreira a quien se le imputa la malversación de más de treinta mil millones de pesos del erario público del estado de Coahuila.

Más pena debe ser el hecho de que el gremio de abogados, servidores públicos, académicos o postulantes sigamos en el confort del valemadrismo y en la actitud de que no se puede cambiar nuestro estado de cosas, porque nuestra naturaleza pareciera que cesa y que estamos confinados a vivir en el estiércol de la injusticia y la corrupción.

Es urgente que dejemos de ser comparsa por el interés bastardo del beneficio personal o de grupo para mantenernos en el erario o en la simpatía del servidor público para que desde su encargo nos facilite cualquier servicio que siendo su responsabilidad generalmente se tiene que mendingar para obtenerlo.

México nos reclama una actuación inmediata lejos de la violencia física y armada como otros pueblos lo han logrado con sus grandes líderes, como Gandhi que sin una sola arma más que la de la razón y la justicia, llevó a su pueblo a encontrar el rumbo en el contexto de la paz, de la honestidad, de la justicia, de la dignidad, de la fortaleza intelectual y moral que ha servido de ejemplo para muchas generaciones.

Quienes tenemos la fortuna de estar en el aula frente a los alumnos, más que algún otro profesional del derecho, tenemos la gran responsabilidad de darle a quienes serán el futuro garante del estado de derecho que tanto se usa como discurso y que debe ser una realidad, las bases cognoscitivas y morales para que sean un producto terminado el día que concluyan sus estudios, dignos de la sociedad a la que se debe y a la que muchos como yo, producto de una universidad pública, estamos obligados a reciprocar un día.

Hoy que España hace justicia a los coahuilenses nos afrenta tal acontecimiento y sobre todo hoy que México está transitando a muy alto costo económico a un Nuevo Sistema Justicia al que se le apuesta como un instrumento cierto y eficaz, alejado de la barbarie y la corrupción para hacer una realidad el objetivo fundamental de la Constitución que es, el de hacer un estado mexicano justo que nos permita salir del rezago histórico de la aún vigente sistema de justicia penal en gran parte de la república.

Ojalá que hubiera un Ministro de la Corte, un Secretario de Estado, un Procurador General de la República, un académico o un Magistrado del Fuero Federal o del Fuero Común o un académico, que venga a liderarnos y nos conduzca por el derrotero que nos lleve a evitar que gobiernos ajenos a los nuestros tengan que hacer la justicia que nosotros debemos de darnos como un pueblo mentalmente capaz y profesionalmente apto para administrarse la justicia que le dé el decoro y la dignidad que solo por ese medio se puede alcanzar.

Mtro. Luis Octavio Cotero Bernal
locb15@hotmail.com

Discurso Público

Oficina de Redacción.